lunes, 24 de septiembre de 2007

Felizmente

Otra vez me toco,
hacer ese viaje, parar en esa plaza,
descansar en ese banco.
Pero esta vez iba a ser un día aun mas lindo.
Y esta vez no era una nena con un perro corriendo,
sino una mujer...
de esas que alegran los dias
que calman animos
y cesan extrañamientos.
Y esta vez, el sol quizo acompañarnos.
Otra vez me toco,
sentarme en ese banco,
y mirar con sutil delicadeza
a todo aquel que pasaba a mi alrededor,
tratando de adivinar si era ella
o alguna otra persona maravillosa
que justo estaba pasando por ahi.
Esperando, esta vez bajo el sol,
a que ella apareciese
distante, aunque cada vez mas cerca
sabiendo que ese dia iba a ser aun mas lindo.
Una vez mas, me toco...
hacer ese viaje, parar en esa plaza,
descansar en ese banco.
Y esta vez,
fue el dia mas lindo.

No hay comentarios: